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Casa Eraso. Valsaín (Segovia)

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Clic en la imagen para ver la reconstrucción 3D

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Apenas quedan unas ruinas de la que fue la venta real de la Fuenfría, también conocida como Casa Eraso, al ser Francisco de Eraso, secretario de Felipe II, su primer administrador.
La venta fue mandada construir por el monarca Felipe II, para aliviar la penosa travesía del puerto de la Fuenfría, en un lugar cómodo, cerca de la Fuente de la Reina. En su construcción participaron los arquitectos Gaspar de Vega y Juan de Herrera, siendo Hernán García el maestro de obras. Además del edificio principal, de buena fábrica, contaba con una pequeña ermita, con una imagen de la virgen de los Remedios y con un pozo de nieve, que surtía tanto sus necesidades como la del próximo palacio de Valsaín.

La Casa Eraso albergó a viajeros de camino a Valsaín durante largos años, pero la construcción de la carretera del puerto de Navacerrada en tiempos de Carlos III inició su declive y posterior abandono.

ruinas Casa Eraso

Dibujos e infografía:  JR Almeida

Texto:  Arqueología de Imágenes, blog de Aku Estebaranz especializado en divulgar el patrimonio cultural de Valsaín, La Granja y Segovia.

Reconstruyendo una iglesia románica. San Esteban de Peñafiel

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Reconstruyendo una iglesia románica. San Esteban de Peñafiel (Valladolid)

La iglesia de San Esteban se construyó en estilo románico en la segunda parte del siglo XI. La carta de la fundación de Peñafiel, concedida por el conde Castellano Sancho García en el año 1013, se conservaba en el archivo parroquial de esta iglesia.

El edificio principal estaba compuesto por una nave, con la torre en uno de sus lados. Ésta se encontraba cercana a su cabecera que se orientaba hacia el este, en dirección al castillo.

Esta iglesia es considerada la primera edificada en Peñafiel. Tanto el templo como la torre (único resto que se conserva en la actualidad) se construyeron simultáneamente.

En el siglo XIII se modifica la parte superior de la torre y se abren cuatro arcos góticos en la mitad de cada lado aumentándose la altura total de la torre.  Esta factura remite directamente a la torre de la antigua iglesia de Stª María de Molpeceres, cerca de Peñafiel.

Desaparecida la iglesia a principios del s. XVIII la torre es usada desde mediados del s. XIX para albergar la maquinaria de un reloj siendo conocida desde entonces como Torre del Reloj.

Fuente: Daniel Sanz Platero

Aquí un enlace para ver la animación 3D.

 

Reconstrucción de un nido de ametralladora del frente de Segovia.

Esta infografía forma parte de la puesta en valor de diversos yacimientos arqueológicos en el Valle de La Fuenfría, cerca de Valsaín, Segovia.

En este caso se reconstruye un nido de ametralladora levantado en la Guerra Civil durante la ofensiva de Segovia, en mayo-junio de 1937.

vista nido ametralladora

Esta construcción de cemento pertenecía a la línea defensiva del ejército de Franco en el contexto de la ofensiva de Segovia, durante los meses de mayo-junio de 1937.
Los restos conservados en el paraje de Cruz de la Gallega y en los cercanos Cerro Matabueyes y Cabeza Grande permiten apreciar algunos interesantes aspectos constructivos de este tipo de edificaciones militares. Teniendo en cuenta que la mayoría de los nidos de ametralladora y refugios abovedados se levantaron con rapidez y no siempre con los mejores materiales, sorprende su buen estado de conservación, ochenta años después.
El nido que reconstruyo en esta infografía es, básicamente, un búnker de cemento realizado con encofrado y con una cañonera abocinada al exterior. El acceso se realizaba por una estrecha puerta en esviaje situada en la parte opuesta a la ametralladora. Pero lo más interesante del edificio reside en la cubierta, realizada en varias capas. Una primera capa era una techumbre de rollizos de madera sobre la que se echaba una capa de arena para amortiguar impactos. Sobre ella se colocaban gruesas vigas de hierro (en su defecto raíles de vía) encastradas en las paredes laterales de las que aún se conservan las improntas. Un última capa de cemento, a veces armado, remataba el techo del nido ametrallador sobre el que se colocaban piedras del entorno, a modo de camuflaje.
La ametralladora iba montada sobre un trípode cuyos patines (las dos patas delanteras) encajaban en un rebaje hecho en el muro de cemento, justo debajo de la cañonera.